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sábado, 22 de septiembre de 2012

Hola de nuevo

Hola de nuevo. Espero que hayáis tenido un buen verano,( o invierno los del hemisferio sur). Yo los he tenido mejores, pero así son las cosas, (idea irracional número 4), por tanto no hay razón para pensar que "deberían" haber sido de otra manera.
Bueno, pues aquí estoy, con menos tiempo aún de lo normal, y empecinada en no abandonar este blog definitivamente.
Una de las cosas buenas que he descubierto este verano es un sitio llamado "El refugio", un lugar donde acogen perros abandonados, y donde la gente puede adoptarlos. En este sitio he conocido una historia edificante, que os quiero transmitir.
Hay alli un perro que se llama Balto, vive con las patas traseras paralizadas por un tiro desde hace 7 años. Lo primero que a uno le viene a la cabeza es compasión “¡pobrecillo!”; pero Balto es un perro feliz. Cuando sale a pasear con su carrito haciendo las veces de patas traseras no le asustan las pendientes ni los terrenos pedregosos, se atreve con todo. Como mucho, lo peor que puede ocurrirle es que tenga que caminar más despacio en alguna cuesta arriba, o tirar con más fuerza si las ruedas se le enganchan en alguna zarza. No se sienta a compadecerse de sí mismo, no se pregunta ¿por qué a mí?, no se amarga por vivir así cuando podría vivir de otra manera. Simplemente vive, y cuando sale a pasear, con su inseparable Nicoleta, aprovecha y disfruta.
He tenido la oportunidad de pasear a Balto y Nocoleta algunas veces este verano como voluntaria, y me siento agradecida por haberlo podido hacer, pues me han hecho  recordar que esta es la forma en la que debemos tomarnos la vida, cogiendo lo mejor y simplemente aceptando lo peor.
Aquí os dejo un y un vídeo sobre mis pequeños amigos ellos de la página que “el refugio” tiene y que os invito a explorar.http://www.elrefugio.org/pagina.aspx


 

viernes, 13 de julio de 2012

Séptima idea irracional de Albert Ellis

“Es más fácil evitar  las dificultades y las responsabilidades que afrontarlas”.

Si somos capaces de evitar la dificultad sin perder ninguna oportunidad o posible beneficio, pues estupendo. Eso es ser inteligente. Pero ¿qué ocurre cuando por no atrevernos a afrontar la dificultad o aceptar la responsabilidad, perdemos algo que para nosotros es valioso? Esto nos producirá frustración, y falta de confianza en nosotros mismos. Tendremos una “asignatura pendiente”, una situación no resuelta, o bien resuelta con insatisfacción. 
Cuando aceptamos una responsabilidad necesaria y nos enfrentamos a ella, por muy penosa que nos resulte, a menudo nos damos cuenta de que era mayor la dificultad  en nuestra imaginación que en la realidad, y que evitar la situación también estaba siendo fuente de  dificultades.

Además, la satisfacción que produce el hecho de haber aceptado el desafío mejora nuestra autoestima.

miércoles, 11 de abril de 2012

Sexta idea irracional de Albert Ellis

Vuelvo a las ideas irracionales de Albert Ellis Albert Ellis. Hoy toca la sexta.

"Si algo es o puede ser peligroso o temible, se deberá sentir terriblemente inquieto por ello y deberá pensar constantemente en la posibilidad de que esto ocurra"


Estar inquieto y preocupado no cambia el futuro ni nos protege contra lo que tememos. Al contrario, en caso de que realmente se produzca el acontecimiento peligroso,  el estar tenso y bloqueado por el miedo entorpece nuestras reacciones.
A veces, incluso  puede que nuestro miedo llegue a precipitar esas situaciones temidas.

            Que la preocupación no nos protege de la situación peligrosa es algo que aprendí en un caso real:
Hubo un  tiempo en que mi grupo de amigas vivíamos en mayor o menor medida obsesionadas por el cáncer por algo que había ocurrido en nuestro entorno. En el invierno de 2007 a una de ellas le diagnosticaron un cáncer de mama.
Cuando me lo comunicó, de repente me di cuenta,  fue como una revelación: Entonces, ¡el miedo no protege!
Me resultó muy llamativo que el tono de su voz no contenía ninguna ansiedad, estaba muy tranquila, y hablaba de ello como hubiera hablado de cualquier otra enfermedad, importante, pero no terrorífica. Había visto sufrir mucho mas a mi amiga por el miedo sin fundamento (cuando no lo tenía) que ahora que “lo peor” había ocurrido.
Afortunadamente la situación estaba controlada, se cogió a tiempo y mi amiga vive fortalecida después de aquello. Todas aprendimos en aquella situación que nuestra angustia no nos servía para nada.

sábado, 21 de enero de 2012

Quinta idea irracional de Albert Ellis

Espero no estar siendo muy pesada con Las 11 ideas irracionales de Albert Ellis  intento dosificarlas como veis .

Hoy toca pues la quinta idea irracional, que dice así:
La infelicidad está producida por causas externas y nosotros no podemos controlarla.
La lógica de esta afirmación es apabullante para la mayoría de la gente.Cuando intentas rebatirlo, la primera réplica (que todo el mundo considera imbatible) es la siguiente:
- Si se te muere un ser querido, eso es un acontecimiento exterior y no me digas que  no te produce la infelicidad -
Pues sí, lo digo. Lo que produce la infelicidad o la tristeza son los pensamientos que nos surgen a raíz de la pérdida de ese ser querido, pero no el hecho de la muerte en sí.

 Si el propio hecho de la muerte produjera una emoción, ésta sería la misma para todos los seres humanos, independientemente de su nacionalidad o religión, y es bien sabido que en realidad no es así (los parias de la India viven la muerte con alegría pues es el fin del sufrimiento de sus ser queridos).
Es precisamente lo que decía Epicteto de Frigia en la frase de la semana que tenemos esta semana: “Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino  las opiniones acerca de las cosas”

Tengo una vivencia personal que me dejó muy claro este concepto hace más de 20 años, os la cuento:
Yo tenía un buen amigo. Nos veíamos poco, quizá cada dos o tres meses, pero hablábamos por teléfono bastante asiduamente. Tenía una mente clara y sensata y yo, que la tenía bastante menos (clara y sensata),  solía apoyarme en sus consejos. Fue él quien me pasó precisamente unas sobadas fotocopias de las 11 ideas irracionales de Ellis.
Un verano me fui a Chile con una beca durante 6 semanas, y durante ese tiempo no hablamos, pero no por falta de ganas, sino de dinero, aunque a menudo me decía “le tengo que contar esto a Uge”, o “este paisaje le gustaría a Uge”...
En cuanto llegué a Madrid le llamé para cotillearle todo. Me dijeron que había fallecido a la semana de irme yo. Oír eso y ponerme a llorar como una Magdalena fue inmediato.
Días después caí en la cuenta de que yo había empezado a estar triste desde que conocía la noticia, no desde que la noticia se había producido.
Tuve que sacar varias conclusiones, la primera es que tengo menos percepción extrasensorial que una gallina, la segunda es que eran mis pensamientos sobre la injusticia de su muerte y la pérdida de su amistad lo que me ponía a mi tan mal.

 No digo que no sea natural estar triste cuando perdemos a un ser querido, pero es bueno saber desde donde nos llegan las tortas. Se controlan mejor.

viernes, 6 de enero de 2012

Cuarta idea irracional de Albert Ellis: “Esto es lo que hay”

Sigo con la serie de comentarios dedicados a las ideas irracionales de Albert Ellis. Os recuerdo que la 4ª idea errónea es algo así:

Es terrible que las cosas no salgan tal y como quisiéramos que salieran

Básicamente, la cosa es como sigue: “Esto es lo que hay”. Que viene a decir que no hay razón alguna para esperar que no lo sea, por mucho que no coincida con nuestros gustos.
¿Que se ha estropeado el metro y te has tenido que bajar y coger un bus, y llegar media hora tarde? Pues si, es un trastorno, es incómodo, es una faena, pero no es terrible, y no recuperas el tiempo perdido por mucho que te quejes, te indignes y se lo cuentes a todo el mundo. Esto es lo que hay.
Te puedes pasar el resto del día mosqueada con la compañía metropolitana, o simplemente disculparte allá donde llegaste tarde y no volver a acordarte del asunto
Que el trastorno no marque tu vida para el resto del día solo depende de la capacidad de aceptación de esta Verdad Universal: “Las cosas son como son”
"Apretados" de Betto Villacis

Hay un segundo error implícito en este enunciado, y es que lo de Terribilizar no nos beneficia nada.
Hay que intentar ser un poco más limpios con  el lenguaje, y no me refiero a no decir “palabrotas”, hablo por ejemplo  de no usar términos como “horrible”  para calificar el hecho de que se te haya mojado el pelo con la lluvia.
 Desgraciadamente, en nuestro mundo hay muchas otras cosas que merecerían el calificativo de “horrible” con todos los honores (como que cada 3 segundos muere un niño por hambre).
 Reservemos los términos para usarlos en su debida proporción, y no carguemos nuestro lenguaje con catastrofismos insanos.
 

domingo, 11 de diciembre de 2011

Tercera idea irracional de Albert Ellis

Esto de intentar  explicar las ideas irracionales de Albert Ellis me está viniendo muy bien a mí, porque así me doy un repasito y predico con el ejemplo. Hoy toca la tercera idea, y me veo como “el maestro Ciruela”, que no sabía leer y puso escuela.
El pensamiento clasificado como Idea irracional nº 3 es éste:
"Algunas personas son malas, perversas y ruines, y de ellas debemos apartarnos para castigarlas”.
            A priori diría que es absolutamente cierto, lógico y racional, pero sabiendo que tengo que encontrarle la irracionalidad, haré un esfuercito.

Tengo una conocida  a la que considero ordinaria, chabacana, fresca, cotilla, hipócrita, egoísta, manipuladora, e inmoral, (no sé si habré dejado suficientemente claro  que no me cae bien) y me molesta que alguna de mis amigas también lo sea suya, así que tiendo a subrayar sus errores ante ellas para “abrirles los ojos”.
Pero tengo que reconocer que esta persona es muy popular, y que es apreciada por estas amigas y por otras personas. Es evidente que ven en ella cosas que yo no veo, y no ven otras que veo yo.
Parece ser  que no existe un “Juego de Medidas Internacional de la Bondad de las Personas”. ¿Por qué debería ser mi criterio más válido que el de los demás?
 No existe ninguna norma absoluta que diga lo que es correcto e incorrecto. Lo que en unos ámbitos puede ser educado, en otros puede no serlo. ¿Qué me decís de un sonoro eructo para celebrar los postres?
 También las normas morales pueden variar. En muchos países de Oriente no hay costumbre de decir “no”. Es más aceptado moralmente mentir que negar algo. ¿Son todos los habitantes de estos países por ello descalificables por mentirosos? Aquellos que nos enorgullecemos de no ser mentirosos seríamos probablemente rechazados por groseros, maleducados, o irrespetuosos.

Sicópatas aparte, en general, cuando alguien actúa “incorrectamente”, lo hace por desconocimiento, ignorancia, inconsciencia, falta de formación, o de educación.
Haced la prueba, analizar los actos de una persona que nos os caiga bien, y preguntaros si les mueve la intención de ofenderos o perjudicaros. La inmensa mayoría de las veces, aunque efectivamente hayamos llegado a resultar perjudicados, ese perjuicio ha sido mas bien una consecuencia de otras motivaciones y de la ignorancia de algo.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Y vamos con la segunda

Sigo con las 11 ideas irracionales de Albert Ellis, hoy toca la segunda:

Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles

Bueno, está claro que es imposible ser perfecto en todo ¿hace falta explicarlo?, pero yo aún dirá más: es imposible ser perfecto en cualquier cosa. Ser perfecto es antinatural. Un mineral cristalizado puede llegar a ser perfecto (a veces tampoco), pero ¡desgraciadamente, está muerto!
cristal de aragonito
Los seres humanos no somos perfectos, en eso se basa la variabilidad de la especie, la evolución, la dinámica de la naturaleza. La perfección es estática.
Podemos admitir que somos mejores en algunas cosas y peores en otras, incluso podemos admitir ser excepcionales en uno o varios aspectos;  pero también es necesario admitir que somos mediocres o nefastos en otros, y no por ello peores personas o menos dignas de nuestro propio respeto.
Si nuestro objetivo es ser totalmente competentes en todo, entonces no conseguirlo será sinónimo de fracaso y por lo tanto producirá frustración y ansiedad.
La máxima exigencia no saca lo mejor de nosotros, la comprensión y el conocimiento de nuestros límites sí, y también el disfrutar de lo que hacemos poniendo los cinco sentidos en ello.

Thomas Edison

Si aún poniendo lo mejor de nosotros obtenemos resultados indeseados, éstos deberían servirnos para aprender de ellos.

Creo que era Thomas Edison el que, tras casi mil intentos fallidos de crear la lámpara incandescente decía: "No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla".  Ese sería el espíritu para encajar los errores.

Nuevamente la clave es AMARNOS tal como somos, incluyendo nuestras imperfecciones.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Idea irracional nº1

Después de estudiar las estadísticas de este blog, he visto que con gran diferencia el post más leído es el que habla de las Ideas  Irracionales de Albert Ellis.
Teniendo en cuenta que hice poco más que transcribirlas, no sé si tomarme este récord como un éxito…
El caso es que he recordado que cuando escribí esa entrada mi intención era ir desgranando cada una de las 11 ideas, y comentando cual sería la manera más sensata de pensar en contraposición con ellas, pero me había olvidado.
Ahora, viendo que le debo a Ellis más de un 10% de mis visitas, creo que yo les debo a mis visitas un poquito más sobre Ellis.
Así que, vayamos con la primera:

Idea irracional nº 1:
"Es una necesidad extrema para el ser humano adulto el ser amado y aprobado por prácticamente cada persona significativa de la sociedad"

Es imposible caerle bien a todo el mundo
Por propia definición, porque es necesario para la pervivencia de la especie, los seres humanos somos únicos e irrepetibles, y eso hace que nuestros gustos y afectos también lo sean.
Pretender que la sociedad se unifique a la hora de “aprobarnos” es infantil, y solo produce ansiedad.
Por supuesto que a todos nos gusta ser amados, aprobados, respetados, admirados, queridos, apreciados, honrados…Eso no es erróneo ni irracional, pero sí lo es depender de ello para poder amarnos y respetarnos a nosotros mismos.
Cuando realmente nos aceptamos, nos aprobamos, nos amamos y nos respetamos, ya no necesitamos que todo eso venga de fuera, aunque siga siendo muy agradable cuando ocurre.
De este modo podremos aceptar que haya personas que no nos amen, que no nos acepten, que no compartan nuestras  ideas, incluso que  las desprecien, o que censuren nuestros comportamientos. No es lo más agradable, pero no nos inmoviliza, no nos perturba, no cambia nuestras decisiones ni el rumbo de nuestra vida.
El error es NECESITAR, la solución es AMARNOS tal como somos.

jueves, 28 de julio de 2011

Las 11 ideas irracionales de Albert Ellis

Hace unos días, en el post “Autoestima”, citaba a Albert Ellis cuando decía que probablemente estaba creando un silogismo estúpido a propósito de la “paradez”.
Hoy quiero explicar qué es eso de pensar estúpidamente, en el sentido en el que lo utilizaba Ellis.

Albert Ellis , que es el creador de la Terapia Racional Emotivo Conductual (TREC), estimó  a partir de su experiencia como terapeuta, que los problemas de sus pacientes se podían agrupar siempre en 11 grandes ideas erróneas o irracionales.
Aquí os las copio. Seguramente alguna o varias os parecerán absolutamente lógicas y no estaréis de acuerdo en clasificarlas como irracionales. Es una buena pista para saber por dónde hay que empezar a investigar en uno mismo.


Idea irracional nº 1: "Es una necesidad extrema para el ser humano adulto el ser amado y aprobado por prácticamente cada persona significativa de la sociedad"

Idea irracional nº 2:
"Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles".
Idea irracional nº 3: "Cierta clase de gente es vil, malvada e infame y que deben ser seriamente culpabilizados y castigados por su maldad".
Idea irracional nº 4:
"Es tremendo y catastrófico el hecho  de que las cosas no vayan por el camino que a uno le gustaría que fuesen".
Idea irracional nº 5:
"La desgracia humana se origina por causas externas y la gente tiene poca capacidad o ninguna, de controlar sus penas y perturbaciones"
Idea irracional nº 6:
"Si algo es o puede ser peligroso o temible, se deberá sentir terriblemente inquieto por ello y deberá pensar constantemente en la posibilidad de que esto ocurra"
Idea irracional nº 7:
"Es más fácil evitar que afrontar ciertas responsabilidades y dificultades en la vida"
Idea irracional nº 8:
"Se debe depender de los demás y se necesita a alguien más fuerte en quien confiar"
Idea irracional nº 9:
"La historia pasada de uno es un determinante decisivo de la conducta actual, y que algo que le ocurrió alguna vez y le conmocionó debe seguir afectándole indefinidamente"
Idea irracional nº 10:
"Uno deberá sentirse muy preocupado por los problemas y las perturbaciones de los demás"
Idea irracional nº 11:"Invariablemente existe una solución precisa, correcta y perfecta para los problemas humanos, y que si esta solución perfecta no se encuentra sobreviene la catástrofe"

sábado, 2 de julio de 2011

Autoestima

Si algo he tenido claro que no tengo que hacer en esta nueva situación de mi vida, (sin empleo), es perder la autoestima.
Como ya dije, la línea entre comerte el mundo y sentirte una mierda puede ser muy fina, y hay que estar muy alerta para no traspasarla.
Ahora puedo decir que la he traspasado en estos casi tres meses, en repetidas ocasiones.
Me pregunto cómo ocurre que el malestar que se produce en una parcela de mi vida se pueda extender a la totalidad de ésta.
El hecho de que pueda inundar, contaminar e impregnar, tantos otros aspectos y situaciones de mi existencia, implica que hay un error de “procesado de acontecimientos”. En algún punto he perdido el control. En alguna frase interna estoy creando un silogismo estúpido, (estúpido en el sentido que lo utiliza Albert Ellis). Algo así como:

Lo parados son una mierda,
Yo soy una parada,
Entonces yo soy una mierda

Qué pena que la cosa no sea tan sencilla de desmontar como tachar:
 “Los parados son una mierda”.
 Desgraciadamente los procesos son mucho más sutiles, las sentencias equivocadas están camufladas, están disfrazadas de “conceptos sensatos”, de “verdades universales”, de “porque es así de toda la vida”, o de “porque todo el mundo lo sabe”, y la tarea mas difícil es detectarlos, rastrearlos en nuestro bagage, extraerlos de lo mas profundo de ese tejido en el que se encuentran imbricados.
 Después vendría el analizarlos y juzgarlos, pero ya no es apenas necesario. Si has conseguido detectarlo es porque una parte de ti ya sabe que no es cierto, y el hecho de atraer hacia la superficie una de esas “verdades erróneas” que llevamos dentro, hace que, al contacto con el aire libre se arruguen, se empequeñezcan, se marchiten  y dejen de tener el peso que tenían.
(No os preocupéis por mí los que me queréis, que cuando escribo esto es porque ya estoy de vuelta...)