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jueves, 10 de noviembre de 2011

Idea irracional nº1

Después de estudiar las estadísticas de este blog, he visto que con gran diferencia el post más leído es el que habla de las Ideas  Irracionales de Albert Ellis.
Teniendo en cuenta que hice poco más que transcribirlas, no sé si tomarme este récord como un éxito…
El caso es que he recordado que cuando escribí esa entrada mi intención era ir desgranando cada una de las 11 ideas, y comentando cual sería la manera más sensata de pensar en contraposición con ellas, pero me había olvidado.
Ahora, viendo que le debo a Ellis más de un 10% de mis visitas, creo que yo les debo a mis visitas un poquito más sobre Ellis.
Así que, vayamos con la primera:

Idea irracional nº 1:
"Es una necesidad extrema para el ser humano adulto el ser amado y aprobado por prácticamente cada persona significativa de la sociedad"

Es imposible caerle bien a todo el mundo
Por propia definición, porque es necesario para la pervivencia de la especie, los seres humanos somos únicos e irrepetibles, y eso hace que nuestros gustos y afectos también lo sean.
Pretender que la sociedad se unifique a la hora de “aprobarnos” es infantil, y solo produce ansiedad.
Por supuesto que a todos nos gusta ser amados, aprobados, respetados, admirados, queridos, apreciados, honrados…Eso no es erróneo ni irracional, pero sí lo es depender de ello para poder amarnos y respetarnos a nosotros mismos.
Cuando realmente nos aceptamos, nos aprobamos, nos amamos y nos respetamos, ya no necesitamos que todo eso venga de fuera, aunque siga siendo muy agradable cuando ocurre.
De este modo podremos aceptar que haya personas que no nos amen, que no nos acepten, que no compartan nuestras  ideas, incluso que  las desprecien, o que censuren nuestros comportamientos. No es lo más agradable, pero no nos inmoviliza, no nos perturba, no cambia nuestras decisiones ni el rumbo de nuestra vida.
El error es NECESITAR, la solución es AMARNOS tal como somos.

sábado, 2 de julio de 2011

Autoestima

Si algo he tenido claro que no tengo que hacer en esta nueva situación de mi vida, (sin empleo), es perder la autoestima.
Como ya dije, la línea entre comerte el mundo y sentirte una mierda puede ser muy fina, y hay que estar muy alerta para no traspasarla.
Ahora puedo decir que la he traspasado en estos casi tres meses, en repetidas ocasiones.
Me pregunto cómo ocurre que el malestar que se produce en una parcela de mi vida se pueda extender a la totalidad de ésta.
El hecho de que pueda inundar, contaminar e impregnar, tantos otros aspectos y situaciones de mi existencia, implica que hay un error de “procesado de acontecimientos”. En algún punto he perdido el control. En alguna frase interna estoy creando un silogismo estúpido, (estúpido en el sentido que lo utiliza Albert Ellis). Algo así como:

Lo parados son una mierda,
Yo soy una parada,
Entonces yo soy una mierda

Qué pena que la cosa no sea tan sencilla de desmontar como tachar:
 “Los parados son una mierda”.
 Desgraciadamente los procesos son mucho más sutiles, las sentencias equivocadas están camufladas, están disfrazadas de “conceptos sensatos”, de “verdades universales”, de “porque es así de toda la vida”, o de “porque todo el mundo lo sabe”, y la tarea mas difícil es detectarlos, rastrearlos en nuestro bagage, extraerlos de lo mas profundo de ese tejido en el que se encuentran imbricados.
 Después vendría el analizarlos y juzgarlos, pero ya no es apenas necesario. Si has conseguido detectarlo es porque una parte de ti ya sabe que no es cierto, y el hecho de atraer hacia la superficie una de esas “verdades erróneas” que llevamos dentro, hace que, al contacto con el aire libre se arruguen, se empequeñezcan, se marchiten  y dejen de tener el peso que tenían.
(No os preocupéis por mí los que me queréis, que cuando escribo esto es porque ya estoy de vuelta...)