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lunes, 14 de mayo de 2012

¿Quién es quién?

Veo a mi padre que ya no es mi padre. Dentro de su cuerpo hay otro ser, inocente y gruñón a quien desconozco. Inseguro como no lo ha sido nunca, frágil y dependiente, asustado cuando mi madre no está cerca.
¿Dónde ha ido si no ha muerto? Su cuerpo sigue estando ahí, pero ya no es él. ¿De donde viene esa otra persona? ¿Ha estado siempre ahí?
Una amiga, cuyo padre también está aquejado del mal de Alzheimer me decía que él ahora era cariñoso y besucón cuando siempre había sido algo distante y le había costado manifestar  ternura…
Mi padre dice que  él jamás se ha afeitado con maquinilla, y que esos objetos que hay en el cuarto de baño no son suyos.
¿Quién está tomando el mando en el cerebro de mi padre? ¿Por qué ya no le gusta la mermelada y dice que nunca ha  jugado al ajedrez?
¿Es que llevamos todos dentro otra personalidad no manifestada, con distintos gustos y aficiones?
¿Hay otra “yo” a la que le gusta el fútbol y leer el Pronto? ¿Estará esperando que llegue el momento para salir y hacerse con los últimos años de mi existencia?

miércoles, 20 de abril de 2011

Certificado de estar vivo

Mi hija de 7 años se preocupa cuando me ve las manos, normalmente arrugadísimas porque siempre se me olvida darme crema (por eso y por los casi 48 tacos que tengo, claro).
Se angustia y me dice: “mamá ya te estás haciendo vieja”.
El pensamiento que no revela pero que yo sé que es el causante de su angustia es: “cuando uno se hace viejo, se muere”. Yo le digo que es al revés: “cuando uno vive, se hace viejo”. Sólo el que vive envejece.
Deberíamos estar orgullosos de nuestras arrugas, son el certificado de estar vivos.   
A ésta también se le olvida la crema casi siempre