Esto va para las que van a ser mamá por primera vez próximamente:
Cuando dí a luz a mi hijo mayor, alguien me dijo “la mamá inteligente duerme cuando el niño duerme”.
Por supuesto, no hice ni puñetero caso. Me dedicaba a hacer “todo lo que había que hacer”.
A los pocos días comprendí que no estaba siendo muy inteligente, porque me sentía sin fuerzas para nada, inútil, irritable y decaída.
Afortunadamente reaccioné a tiempo y rectifiqué. Intenté dormir todo lo que era posible, siguiendo aquel sabio consejo que había despreciado en un principio, independientemente de lo intempestivo de las horas y de lo desordenada que estuviera la casa, y ¡milagro!, empecé a organizarme mejor y a tener ratos libres en los que ya no dormía porque no tenía necesidad.
Creo que muchas de las “depresiones port-parto” no llegarían a producirse si la matrona prescribiera a la madre el dormir como una norma de higiene más
Creo que muchas de las “depresiones port-parto” no llegarían a producirse si la matrona prescribiera a la madre el dormir como una norma de higiene más
